sábado, 18 de mayo de 2019

ENFOQUE INTEGRADOR TRANSCOMPLEJO


  REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MATERIA: EDUCACIÓN TRANSCOMPLEJA
MARACAY – VENEZUELA











Artículo de Investigación





                     Autores:
                                                           González, Eufrosino
7665977

Facilitador:
Dr. Benny Márquez





San Joaquín de Turmero, Mayo 2019


RESUMEN

      La educación, se constituye como uno de los medios fundamentales para alcanzar el mejoramiento de la calidad de vida en una sociedad que debe ser vista como un todo pero que es a su vez parte de un mundo caracterizado por la complejidad, por constantes cambios, la incertidumbre, el cual no puede ser percibido, ni sus problemas resueltos desde la óptica del pensamiento clásico que ha sustentado la ciencia hasta nuestros días. En consecuencia, el hecho social denominado educación, exige una nueva visión ajustada a esa realidad compleja y dotada de otros medios para su abordaje a través de la investigación educativa, pues muy poco o nada se lograría con la inveterada mirada lineal, reduccionista, desintegradora, mutilante, preocupada por causas, efectos y una acumulación de conocimientos descontextualizados en su mayoría por la utilización del método de las ciencias naturales en las ciencias sociales. Ciertamente, una visión aislada, independientemente del enfoque asumido (cuantitativo o cualitativo), no puede dar cuenta de las realidades interconectadas y susceptibles de rápidos y grandes cambios globales, holísticos y complejos del quehacer educativo, por el contrario, tal dicotomía.

Palabras Clave: Educación, investigación educativa, ciencias naturales y ciencias sociales.

ABSTRACT

Education is one of the fundamental means to achieve the improvement of the quality of life in a society that should be seen as a whole but is also part of a world characterized by complexity, by constant changes, uncertainty, which cannot be perceived, nor its problems solved from the perspective of classical thought that has sustained science up to our days. Consequently, the social fact called education, requires a new vision adjusted to that complex reality and endowed with other means for its approach through educational research, because very little or nothing would be achieved with the inveterate linear, reductionist, disintegrating, mutilating, worried about causes, effects and an accumulation of decontextualized knowledge in its majority by the use of the method of the natural sciences in the social sciences. Certainly, an isolated vision, independently of the assumed approach (quantitative or qualitative), cannot account for the interconnected realities and susceptible to rapid and large global changes, holistic and complex educational work, on the contrary, such a dichotomy.

Keywords: Education, educational research, natural sciences and social sciences


ENFOQUE INTEGRADOR TRANSCOMPLEJO

        Este enfoque debe ser superado por una visión pluriparadigmática capaz de reconfigurar la forma de pensar y de hacer ciencia. En efecto, la actitud reduccionista, no se limita en ningún caso al positivismo, sino que abarca también el denominado paradigma interpretativo, pues ambas ópticas unidimensionalmente consideradas implican una visión reductora de la realidad educativa, por lo que se suscribe plenamente el planteamiento de Rodríguez (citado por Schavino, 2012), quien considera que: Este reduccionismo es más un modismo intelectual que una perspectiva onto-epistemológica.
      Lo cualitativo pudiera estar sirviendo, entre otras cosas para marginar lo cuantitativo no solo por las críticas que siempre se le han hecho por su insuficiencia para explicar la realidad, sino por el desconocimiento y en algunos casos hasta la fobia que muchos científicos sociales tienen a lo cuántico. Además, producto de la encarnizada disputa de los paradigmas positivista e interpretativo, así como del innegable agotamiento del primero de ellos, existen tendencias a señalar que la vía para investigar en educación se reduce a la opción cualitativa, a pesar de que el problema de investigación demande el uso de metodología cuantitativa. (Sirbent, en Schavino, 2012).
      Asimismo, existen abundantes referencias que sustentan la imposibilidad de lograr buenos resultados a través de investigaciones con una visión aislada y unidimensional del fenómeno educativo, dentro de las cuales vale la pena destacar a Fernández (2006), Estraño (2007), Schavino y Villegas (2010), Schavino, (2012), entre otros. Por ello, surge la necesidad de una nueva visión integradora, la cual en virtud de apoyarse en los principios del pensamiento complejo e indagar, a través, entre y más allá de las disciplinas científicas ha sido denominado
      Enfoque Integrador Transcomplejo, que según Schavino y Villegas (2010), constituye una “nueva cosmovisión paradigmática que propugna la adopción de una posición abierta, flexible, inacabada, integral, sistémica y multivariada, donde lo cuantitativo, lo cualitativo y lo dialéctico se complementan en una relación sinérgica que configura una matriz epistémica multidimensional”. En ese sentido, la nueva perspectiva está orientada, además de los llamados principios de inteligibilidad del pensamiento complejo; sistémico u organizacional, holográmico, bucle retroactivo, bucle recursivo, auto eco- organización, dialógico y de reintroducción, por la existencia de diferentes niveles de realidad, verbigracia el macrofísico y el cuántico, sin limitarse a la lógica aristotélica, avanzando hacia una lógica dialéctica que considera el principio del tercero incluido (posibilidad de A y no A al mismo tiempo).
        Así pues, como postulados epistemológicos en los que se sustenta el Enfoque Integrador Transcomplejo, de acuerdo con Fernández (2006), aparece en primer término la Complementariedad que implica la utilización de metodologías transdisciplinarias dirigidas tanto a la comprensión de las múltiples vertientes de un problema como a sus posibles soluciones, trascendiendo la simple colaboración interdisciplinar hacia “una nueva visión omniabarcante y transdisciplinaria”, pues efectivamente se trata de una “nueva concepción de racionalidad científica, que conduzca a la superación de las antinomias, las paradojas y las aporías gracias al empleo de la lógica dialéctica”.
      Al respecto, Martínez Miguélez (2003), considera que la complementariedad se justifica por la “incapacidad humana de agotar la realidad con una sola perspectiva, punto de vista, enfoque, óptica o abordaje, es decir, con un solo intento de captarla” (p. 136). En consecuencia, el instrumento esencial para lograr tal complementariedad lo constituye el diálogo e intercambio enriquecedor de nuestra percepción de la realidad, especialmente por quienes se ubican en posiciones contrarias, por lo que no se trata de una interacción orientada en la tolerancia del pensamiento de los demás; por el contrario, al decir de Martínez Miguelez (2003), es necesario “implorarles que nos ofrezcan sus puntos de vista” (p. 138).
     Cabe destacar, que esta idea de complementariedad ofrecida por el autor en referencia, coincide ampliamente con el principio de dialógica epistemológica enunciado por Schavino (2012), pues se trata “de un debate epistémico colaborativo y un cruce de voces para superar el fundamentalismo epistemológico. Se acepta que hay otras verdades posibles, otras miradas o interpretaciones que pueden debatirse”. Por otra parte, el enfoque integrador transcomplejo descansa en la necesaria sinergética relacional que comprende no solo la capacidad para trabajar en equipo con otros investigadores sino la apertura de éstos, su confianza y su disposición a sacrificar las posiciones individuales en favor del desempeño y logros del colectivo, sumando realmente las energías de cada uno de sus integrantes.
      En tercer lugar, el principio de integralidad, expresa la necesaria superación del holismo asumiendo la realidad como “múltiple, diversa, relacional, en construcción y por ello, también construible” (Fernández, 2006). Por último, el enfoque transcomplejo reposa en la idea de una reflexividad profunda que debe entenderse como un proceso complejo de ir y venir de las partes al todo y del todo a las partes al interpretar una experiencia con miras a aprender de ella, repensando de manera crítica la investigación educativa y los saberes obtenidos.
      En efecto, parafraseando a Ángel Américo Fernández la epistemología transcompleja implica “un viaje a través de los saberes” en el cual se genera un diálogo con la contradicción, sin fronteras disciplinares, abierto, flexible, libre de esquemas lógicos rígidos, sin que prevalezca una forma de conocimiento sobre otra, pues lo importante es la unidad del conocimiento mismo.


REFERENCIAS
. - Estraño (2007). La Investigación como Enfoque Integrador Transcomplejo. [Documento en Línea]. Disponible: http://www.entornoempresarial.com /articulo/1332/lainvestigacioncomoenfoqueintegradortranscomplejo.html
. - Fernández, A. (2006), Epistemología Transcompleja. [Documento en Línea]. Disponible: http://www.debatecultural.org/Observatorio/Angel AmericoFernandez2.html
. - Martínez Miguélez, M. (2003). Transdisciplinariedad, un enfoque para la complejidad del mundo actual. [Revista en Línea] Disponible: http://www.concienciactiva.org
. - Schavino, N. (2012). La Transcomplejidad. Una Nueva Visión del Conocimiento. Caracas: Ediciones Redit. Schavino, N.,
. - Villegas, C. (2010). De la teoría a la praxis en el enfoque integrador Transcomplejo. Congreso Iberoamericano de Educación, Buenos Aires, 13 al 15 de diciembre de 2010. [Documento en Línea] Disponible: http://www.adeepra.org.ar/congresos/congreso %20iberoamericano/eic/r0721_schavino.pdf


ENFOQUE INTEGRADOR TRANCOMPLEJO

Macri Zamora

La investigación transcompleja es asumida como una nueva cosmovisión investigativa complementaria que permite la producción de conocimiento complejo. Es entonces, integración de saberes, favorece el acercamiento entre las culturas, la comunicación entre el conocimiento científico y la reflexión filosófica; reconoce la existencia de múltiples niveles de la realidad, la incertidumbre, lo imaginario, se corresponde con la afectividad y la creatividad; la experiencia y creación artística. Los principios epistemológicos del enfoque integrador transcomplejo son complementariedad, sinergetica relacional, integralidad y reflexividad profunda.
En los principios metodológicos del enfoque integrador transcomplejo son el trabajo en equipo y los multimétodos, desde la visión de un grupo transdisiciplinario cuyo eje sea la reflexión profunda permanente. Es pertinente referirse al método transcomplejo o transmetodo cuyo campo de acción es la realidad compleja y donde el centro son las relaciones del hombre con la sociedad, y la naturaleza de los grupos entre sí y frente a los problemas sociales, desde sus prismas particulares pero siempre entretejidos y reticulados
En un mundo complejo, multidimensional e incierto cuya historicidad es cambiante en su trama y en sus manifestaciones fenoménicas llenas de bifurcaciones, cuyo devenir intrínseco comienza a verse marcado/resituado por el orden- desorden, la linealidad- no-linealidad , el equilibrio- no-equilibrio y el caos, tiene necesariamente que ser interrogado, interpelado, cuestionado y estudiado bajo las pautas de nuevos horizontes transparadigmáticos.
 Todo ello implica la reconstrucción o resignificación de las concepciones epistemológicas del conocimiento, de sus criterios de consistencia y de sus vías de producción y legitimación. La idea es repensar los supuestos sobre los que hasta ahora han descansado los paradigmas de investigación, a los fines de responder de manera acertada a las demandas de una realidad compleja. Dicha implicación pone de manifiesto la necesidad de asumir una nueva visión investigativa, que debe enfrentar la complejización creciente de los referentes ontológicos.
En este orden de ideas interesa subrayar que la mayoría de los problemas que se vinculan a la vida cotidiana, han entrado en un nivel de complejidad, interactividad y globalidad, que no pueden ser tratados reductivamente con modelos de investigación de siglos anteriores. El ideal, entonces, es emplear nuevas visiones de entrelazamiento, nuevos conceptos y herramientas intelectuales que permitan dar repuestas a los desafíos de un mundo interdependiente, incierto y vulnerable.
 Así pues, la multiplicidad de actores y circunstancias planteadas, en forma globalizada de incertidumbre, dinamismo y complejidad, plantean la necesidad de generar capacidades para construir nuevos senderos, reinventando reglas para los nuevos escenarios, dando apertura a posiciones teóricas o corrientes contrapuestas para realimentarse.
 En consecuencia, se evidencia la demanda por un enfoque de investigación que rebase cualquier tendencia racionalista (basada en patrones burocráticos de acción determinista como vía predominante, carente de la interrelación amplia y profunda que permita tener un pensamiento complejo) sustentada en la racionalidad cartesiana-newtoniana y el paradigma de la modernidad heredado de la mecánica moderna. A los fines de asumir en contraposición una visión intuitiva, creativa, e interactiva para investigar en escenarios cambiantes, donde las acciones sean construidas a partir de las relaciones dialécticas que se establezcan entre los múltiples actores de la realidad.
 Esta visión acerca de una nueva epistemología de la investigación debe permitir, integrar y facilitar la conexión entre redes de investigación, todo lo cual debe soportarse en adecuados procesos comunicativos que favorezcan la comprensión de la diversidad humana.
Los paradigmas investigativos están sustentados en un sistema filosófico e ideológico que representa una determinada concepción del hombre y del mundo. De allí que los fines de la investigación se encuentren fundamentados en la cosmovisión que la sociedad y el mundo académico posee y sostiene; en correspondencia con lo cual, cabe referir que se viene gestando paradigmáticamente un proceso de transformación epistémica que auspicia la complementariedad rizomática o imbricación entre los paradigmas, que han orientado de manera limitante y excluyente los procesos de investigación.
Este tipo de transformación debe ser promovido por una postura o enfoque investigativo, que rompa con el paradigma fragmentario, individualista, cognitivista y objetivista orientado a la uniformización del saber, sin que ello implique abogar por un paradigma en particular o asumir dogmática y determinísticamente lo complejo, la incertidumbre, la totalidad, el orden o el desorden en la construcción y/o reconstrucción del conocimiento. En la postura que aquí se asume, los procesos investigativos no son realizables sin la complementariedad de las concepciones filosóficas que rodean a la teoría del conocimiento, en un intercambio transdisciplinario y sinérgico.
 De ello se deriva a su vez la necesidad de investigar a través de la aplicación de un enfoque investigativo, ubicado a la luz de las actuales tendencias (complejidad y transdisciplinariedad). Con base a estos planteamientos la reflexión que se presenta producto de una rigurosa fundamentación teórica, responde a la siguiente interrogante que se constituyó en el problema estudiado ¿Cuáles son los presupuestos teóricos y praxeológicos del enfoque integrador transcomplejo? Responder a la misma implica, en primer lugar, considerar la realidad compleja, política, económica, social, científica y cultural que se pretende investigar.
 Una realidad que integra en sí misma la confusión, la incertidumbre, el desorden; pero que no conduce a la eliminación de la simplicidad, por el contrario integra en si misma todo aquello que pone orden, claridad, distinción y precisión. Desde este punto de vista el marco referencial teorético requirió de los planteamientos de Gabriel Ugas (2006), en cuanto a “La Complejidad como un modo de pensar”.
 Desde esta perspectiva se asume la complejidad como una realidad compuesta por un gran número de elementos de distintas clases relacionados de muchas maneras, es ciertamente una realidad complicada. Sin embargo, la complejidad es algo más que simple complicación, ya que un objeto excepcionalmente complicado, en el sentido antes dicho, puede carecer de algunas de las características más específicas de las realidades legítimamente complejas, como la potencialidad para generar, en una cierta realidad, elementos nuevos y otras relaciones entre ellos.
En este aspecto es conveniente clarificar que si bien los mecanismos productores de complejidad frecuentemente causan complicaciones, no es menos cierto que frecuentemente ocasionan simplificaciones, por lo tanto ambos pueden considerarse como momentos necesarios en el proceso creciente de complejidad. Desde este punto de vista, en el ámbito de lo social, las sociedades actuales son más complicadas que las antiguas no solo por tener más elementos y relaciones que las primeras; sino por el proceso de creciente diferenciación social que acompaña el desarrollo de las civilizaciones, sin embargo, este proceso no es causa de la complejidad de las sociedades contemporáneas, sino el resultado de la misma.
Un esquema de análisis capaz de dar cuenta de esa complejidad requiere mirar otras posibilidades más cercanas a enriquecida por el diálogo. Así al modificar y cambiar la manera de conocer la realidad el esfuerzo debe orientarse a desaprender la manera tradicional de interrogarse, es decir, hacerse preguntas distintas respecto a los mismos problemas, ya que en cada pregunta va implícita una determinada visión del mundo y en consecuencia, los límites de esas infinitas respuestas que constituyen conocimientos. Igualmente los planteamientos de Edgar Morín (2001)
En la “Introducción al pensamiento complejo”, en el cual acompaña la propuesta del estudio de la complejidad con la búsqueda de una nueva práctica científica transdisciplinaria. Una nueva transdisciplinariedad basada más en propiciar la intercomunicación entre los compartimientos estancos heredados que en la aparición de nuevos conceptos, se convertiría en la práctica, en el sustento operativo metodológico del paradigma de la complejidad, en función del cual se podrían formular, nuevos principios que orienten la visión de las cosas y del mundo sin que necesariamente se le reconozca racionalmente.

Morín, E. Introducción al Pensamiento Complejo. España. (2001) Gedisa
Morín, E. Ciencia con conciencia. Barcelona. (2001) Ed. Anthropos
Schavino, N y Villegas C. El Paradigma Integrador Transcomplejo. En ensayos de investigaciones. Publicación del centro de investigación de Postgrado de la Universidad Bicentenaria de Aragua. (2006) Año 1 – N 1.
UBA. Investigacion Transcompleja: De la Disimplicidad a la Transdisiciplinariedad. Decanato de Investigación, Extensión y Postgrado de la Universidad Bicentenaria de Aragua. Venezuela (2010)




PARADIGMA CRITICO- SOCIAL

Oswaldo Godoy

Resumen

      El paradigma crítico social es empleado regularmente en la investigación, pero no es su única finalidad, es más, esa concepción idealista donde se pretende que cada ser reflexione y tome conciencia de su rol dentro de la sociedad}. Por medio de la crítica ideológica (crítica vista como análisis y comprensión profunda de la situación), no se queda allí, dentro de los planteamientos de este paradigma se habla de la generación de propuestas de cambio para el mejoramiento, además pretende que se apliquen procedimientos fruto del proceso investigativo para la promoción de ese cambio en la realidad. De esa manera, el conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción sucesiva de la teoría y la práctica. Su finalidad es la transformación de la estructura de las relaciones sociales y responder a los problemas generados por dichas relaciones.

Abstract

The critical social paradigm is regularly used in research, but it is not its sole purpose, it is more, that idealistic conception where each being is intended to reflect and become aware of its role within society}. Through ideological criticism (criticism seen as analysis and deep understanding of the situation), it does not stop there, within the approaches of this paradigm it talks about the generation of proposals for change for improvement, it also intends to apply procedures fruit of the investigative process for the promotion of that change in reality. In this way, knowledge is developed through a process of successive construction and reconstruction of theory and practice. Its purpose is to transform the structure of social relations and respond to the problems generated by these relationships


Introducción

     El paradigma crítico social considera que el conocimiento se construye por intereses y necesidades grupales. Se apoya en la crítica social con un carácter auto reflexivo, considera que el conocimiento parte de las necesidades de los grupos, es decir, de la sociedad.
     Por ello pretende la autonomía racional y liberadora del ser humano que se consigue a través de la capacitación de los individuos, con el fin de que ellos utilicen sus aprendizajes en la participación y transformación social. Esta se consigue por medio del diálogo, por tal razón su dialéctica está enfocada a transformar la ignorancia y las falsas aprehensiones de la realidad, en una conciencia informada que promueva los cambios en las estructuras a partir de las acciones.
     En educación, el paradigma crítico social es denominado como: ciencia crítica de la educación, enfoque reconstructivista, racionalidad emancipadora, pedagogía concientizadora, proyección pedagógica, pedagogía participativa.




 ¿Qué es el paradigma critico- social?
     En las últimas décadas la educación como todo el conocimiento ha experimentado cambios drásticos y cada vez se aceleran más, esto debido a que cada día las realidades sociales y las dinámicas de pensamiento se aceleran.
     Por tal razón, se evidencia como la enseñanza memorística ha quedado atrás, luego la enseñanza de estímulo y respuesta, ahora hablamos de construcciones mentales tanto internas como sociales. Bajo este precepto se busca una educación que privilegie el pensamiento crítico, la agudeza perceptiva, el control emotivo, el cuestionamiento analítico, el manejo de la información, entre otras cualidades. Por tales razones el reto de los educadores se vuelve titánico, ya que debemos formar y desarrollar personas críticas, autónomas, pensantes y productivas.
     Ahora también se puede hablar no sólo de la construcción de significados para el aprendizaje sino de cómo enseñar a sujeto a pensar, para ello la mejor herramienta es el pensamiento crítico que se vuelve a revaluar a través del paradigma crítico- social, pues así el pensamiento crítico se aplicara desde Sócrates, hoy el mundo de la educación está entendiendo que aprender no es memorizar y repetir, o sólo aplicar los conocimientos, también es necesario producir pensadores críticos. En este momento el volumen de información es tan amplio que el sujeto debe manipularla y reflexionar de manera crítica todo lo que el entorno le ofrece. Aplicando este paradigma en el aula se obtiene del estudiante un pensador crítico que formula problemas y preguntas de su realidad social.
     Donde  acumula y evalúa información relevante, llega a conclusiones y soluciones, probándolas con criterios y estándares; piensa con una mente abierta y se comunica efectivamente. En resumen, el pensamiento crítico es autodirigido, autodisciplinado, autorregulado y autocorregido. Carr y Kemmis sostienen que: “la ciencia social crítica intenta analizar los procesos sociales e históricos que influyen sobre la formación de nuestras ideas sobre el mundo social (por ejemplo, el papel del lenguaje en el modelado de nuestro pensamiento, o el de los factores económicos o culturales en el modelado de nuestras circunstancias” Por eso, este paradigma induce a la crítica reflexiva en los diferentes procesos del conocimiento desde la crítica y la construcción social, hasta la transformación de la realidad desde la práctica y el sentido.
     Adopta la idea de que la teoría crítica es una ciencia social que no es puramente empírica ni sólo interpretativa; sus contribuciones, se originan, de los estudios comunitarios y de la investigación participante. Tiene como objetivo promover las transformaciones sociales, dando respuestas a problemas específicos presentes en el seno de las comunidades, pero con la participación de sus miembros.
     El paradigma socio-crítico considera que el conocimiento se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la participación y transformación social. Utiliza la autorreflexión y el conocimiento interno y personalizado para que cada quien tome conciencia del rol que le corresponde dentro del grupo; para ello se propone la crítica ideológica y la aplicación de procedimientos del psicoanálisis que posibilitan la comprensión de la situación de cada individuo, descubriendo sus intereses a través de la crítica. El conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción sucesiva de la teoría y la práctica. Para llegar al conocimiento es claro que prevalece la utilización de diversas fuentes e interpretaciones de los hechos, enfocado en la comprensión e interpretación de los mismos, así como de sus implicados.
      El aprendizaje se construye desde el método inductivo-deductivo, de esa forma se llega a una transformación de la realidad en los diferentes procesos educativos. Otro propósito del paradigma crítico social es enseñar al estudiante a describir y comprender los diferentes fenómenos. Además de todo lo anterior, éste paradigma es el ideal para un investigador educativo por que toma distintos puntos de vista para investigar las causas de los problemas, toma elementos importantes del paradigma positivista como las investigaciones, estadísticas y comprobaciones hechas por él. Por otro lado toma la parte subjetiva del paradigma interpretativo, que suma a la mirada del problema. Esto conlleva a darnos más soluciones desde distintas miradas para resolver el problema encontrado por el investigador. Aparte de estos dos aspectos, se agrega que el investigador es parte activo en la solución de los problemas.
     El paradigma crítico-social, se considera como una unidad dialéctica entre lo teórico y lo práctico. Nace de una crítica a la racionalidad instrumental y técnica preconizada por el paradigma positivista y plantea la necesidad de una racionalidad substantiva que incluya los juicios, los valores y los intereses de la sociedad, así como su compromiso para la transformación desde su interior. La teoría se basa en la contextualización del proceso educativo como un pilar para el desarrollo de la acción y la concepción teórica, así como también, en una visión basada en la experiencia acumulada a través de la tradición que inciten a la reflexión y la transmisión de la concepción educativa.
      Además, parte de la acción comunicativa en la educación, con la finalidad de desarrollar los valores humanos inmutables (libertad, fraternidad, igualdad, no violencia, ecología, desarrollo sostenido), Antecedentes del paradigma crítico social Este pensamiento, como muchos de los paradigmas educativos no depende de una sola persona sino de una reunión de teorías propuestas por varios pensadores, algunos de ellos pertenecientes a diferentes disciplinas.
      En este caso, la mayoría de ellos hablan desde la crítica social. Una de las principales escuelas que han servido de base es la Escuela de Frankfurt con algunos pensadores como: Adorno, Walter Benjamin, Marx Horkheimer, Maecuse, Jurgen, Habermas entre otros. Fue la escuela de Frankfurt la que desarrolló un concepto de teoría que tenía como objetivo fundamental la emancipación del ser humano. Esta concepción teórica es la que se conoce como Teoría Crítica.

Un poco de historia sobre el paradigma
      En 1923 se funda en Frankfurt un Instituto para la investigación social asociado a la Universidad de Frankfurt. El proyecto inicial se define como marxismo heterodoxo, es decir, pretende desarrollar una serie de teorías atentas a los problemas sociales, como la desigualdad de clases, no solo desde el punto de vista sociológico, sino también filosófico. Aspiraban a combinar a Marx con Freud, reparando en el inconsciente, en las motivaciones más profundas.
      Por ello la teoría crítica debería ser un enfoque que, más que tratar de interpretar, debiera poder transformar el mundo. Al mismo tiempo, se propone dar importancia a factores sociales, psicológicos y culturales a la hora de abordar los temas sociales.
      De igual manera Max Horkheimer centró su crítica al positivismo en el libro Crítica de la razón instrumental, publicada en 1946. A la escuela de Frankfurt le preocupan, no la razón como tal, ni la igualdad entre los hombres, ni la conquista de la naturaleza, sino la irracionalidad del siglo XX, la sociedad de masas y la destrucción de la naturaleza. La teoría crítica de la sociedad está esencialmente ligada al materialismo, sin embargo, la relación existente es flexibilizada, los factores materiales no son el único determinante económico como un producto del capitalismo tardío.
     La Escuela de Frankfurt concibe al hombre como un ser configurado por el impacto de las condiciones sociales en las que vive. La escuela de Frankfurt resucitará la distinción entre felicidad objetiva y subjetiva. Desprecia los sentimientos subjetivos de satisfacción y critica su miseria objetiva. De esta forma la Escuela de Frankfurt elaborará el sustituto del progresivo empobrecimiento del proletariado que será la llamada "conciencia falsa". El proletariado no se empobrece materialmente sino espiritualmente. De allí que es tan importante para el equilibrio social un proletariado que se fortalezca en su espíritu, para ello el motor de cambio es la educación. Aunque la escuela de Frankfurt va en contra de la ilustración, mantiene uno de sus preceptos principales, ver la educación como motor de cambio social desde la perspectiva Marxista.
      Y la universalización del saber cómo salida al empobrecimiento del proletariado. Para la Escuela de Frankfurt el verdadero problema consiste en la incapacidad de los hombres de asumir su historia para poder comprender el sentido de los hechos sociales.
     Por ello, no son las ciencias objetivistas (física, lógica y matemática) las capacitadas para percibir el sentido de los acontecimientos sino los saberes hermenéutico y dialéctico. El punto de partida para desarrollar esta tarea es la experiencia, pero no la experiencia positivista sino la experiencia de la sociedad como totalidad. Lo que se busca es la explicación hermenéutica del sentido, pues es a través de esta dimensión como se introduce y ubica el problema de la comunicación que se pretende tratar en el siguiente segmento.
Otros pensadores que han apoyado el paradigma crítico social son:
.- Kant: Critica la Razón, desconfía de sus posibilidades. Kant critica la razón con un carácter de desconfianza. En Kant el intelecto generaba la ordenación del mundo cognoscible.
 • Hegel: Contemplación agresiva. No es puramente un accionar especulativo. Hegel destaca la distinción entre sujeto y objeto, entre el concepto y lo concebido, entre lo abstracto y lo real. Para Hegel, la oposición entre la subjetividad (la libertad de la razón) y la objetividad (la no libertad del mundo concreto), debía ser resuelta. De este modo, la razón llega a ser un instrumento.
 • Marx: Basa su crítica en la actitud de rebeldía. Para Marx, sólo el advenimiento de un nuevo orden de cosas en el mundo, podrá determinar un conocimiento liberador. Marx afirma que no basta con interpretar el mundo, lo que importa es cambiarlo, la filosofía debe dejar de ser especulación para ser praxis. Marx, es el gran iniciador del paradigma crítico, su herencia - por decirlo de alguna manera - se verá fuertemente influida por esta actitud. Importa a continuación, ver con alguna detención los principales planteamientos que estructuran el planteamiento de Marx.
      Existen dos grandes herederos de Marx:
1- Escuela de Fráncfort con Georges Luckas
2- Corriente científica con Althusser y Marta Harnecker que ven en Marx a un crítico de la realidad que plantea la utopía de transformar la sociedad.
 • Nietzsche: La modernidad resulta catastrófica para el hombre. La cultura de masas produce la ilusión de autonomía en el humano cuando es realmente lo opuesto. El resultado es que la cultura se reduce a mercancía, y al mismo tiempo, la convierte en algo mediocre. Esto no es una argumentación tangencial respecto a la crítica de la modernidad, sino que constituye su núcleo y sus raíces están en el propio Nietzsche.
• Arnal: sus contribuciones se originan en los estudios comunitarios y de la investigación participante.
 • Heidegger: La influencia de Heidegger puede apreciarse en tres planos. El primero, la arremetida contra la metafísica y la epistemología tradicional. El segundo, en la categoría de ser auténtico, como refuerzo del ser-específico. En tercer lugar, la praxis que la teoría crítica adoptó.
• Spengler, se refiere a la universalización del saber, que proviene de la ilustración, pero se involucra la libertad. Spengler había argumentado que el penúltimo momento de occidente, antes de su rendimiento en una especie de barbarie, era una enervación cultural en la creatividad del pasado sería reemplazada por una recreación falsa y superficial.

Características del aprendizaje crítico social
     Entre las características de este tipo de aprendizaje podemos señalar las siguientes:
· Conocer la comunidad en la que están inmersos los sujetos.
· El conocimiento lo llevan a cabo los sujetos de la comunidad.
· Desarrollar en las personas procesos de crítica y análisis de su propia realidad.
· Las personas externas a la comunidad se convierten en cooperadores.
· Pretende obtener resultados positivos de la comunidad estudiada sin importar si este proceso sirve a otras comunidades.
· Pone énfasis en los hallazgos y resultados obtenidos más que en asegurar los métodos y procedimientos para la investigación.
· Toda la comunidad es considerada un escenario importante para el trabajo social y en ella se dinamizan los procesos de participación.
· La búsqueda de soluciones pretende una incidencia plurifactorial y multidisciplinaria, no se centra únicamente en soluciona problemas, sino que se encamina a un horizonte másamplio, mejorar la calidad de vida y la calidad del desempeño de los individuos en su ámbito de acción.

A manera de Conclusión
     Para concluir esta teoría señalada, que se nutren de importante investigación que viabilizan el encuentro de la sistematización argumentativa con la realidad. Principalmente con la mayor extensión en relación de algunos elementos relevantes, adecuados y oportunos en relación al paradigma que nos permite reflexionar y cambiar las realidades del  socio crítico.


Bibliografía

-Carr, W, Kemmis S., 1983 BecomingCritical: KnowingThroughActionResarchDeakinUniversityPress, Geelong Victoria Trad por J.A. Bravo: Teoria critica de la enseñanza Barcelona, Ediciones Martínez Roca 1988.
-Habermas, J, 1974 Theory and Practice. Heinemann.Londres. Traducido del castellano por Mas.
-Schunk, D. (2012).Teorías del aprendizaje una perspectiva educativa. México: Pearson. Recuperado de: http://books.google.com.co/books?id=4etf9ND6JU8C&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false
- Vasco, C. (s.f.). Constructivismo en el aula. ¿Ilusiones o realidades? Centro Editorial Javeriano. Recuperado de: http://books.google.com.co/books?id=4YvxzfwDq0QC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA
DECANATO DE INVESTIGACIÓN, EXTENSIÓN Y POSTGRADO
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACION



ENSAYO

ENFOQUE INTEGRADOR
TRANSCOMPLEJO







Integrante
MSc. Chividatte, Adriana









Sobre la investigación Transcompleja

Toda investigación lleva como objetivo intrínseco aproximarse, explicar, comprender o transformar una realidad esto conlleva un acercamiento al entorno desde diferentes perspectivas. En este plano de la reflexión, Morín (2001:37) afirma que el conocimiento debe ser pertinente y que, por lo tanto, es indispensable una transformación del pensamiento, la cual debe ser paradigmática y no programática. A consideración del mismo autor; hay una incompatibilidad, una disonancia grave entre nuestros saberes y las realidades cada vez más transversales, globales, multidimensionales. Como lo plantea Balza (2008, p. 81), “La curiosidad del investigador alude al deseo de pensar en lo que otros no han pensado (...) para desvelar el misterio de aquello que no posee propiedades corpóreo - representacionales”.

Esto hace manifiesto que el investigador dentro de su criticidad y constante indagación de ir más allá ha de manifestar apertura indagativa y sobre todo en el lenguaje, de tal modo, que le permita comprender e interpretar los significados en desarrollo y en interacción con los ya construidos hacerlos participe de la realidad presente.

Es así como llega la investigación transcompleja, conceptualizada como un modo de pensar y aprehender la realidad dentro del espacio investigativo y está dispuesta a descubrir este universo cambiante, al romper con lo disciplinar y caminar hacia lo transdisciplinar con la firme intención de captar la realidad mutable con la lupa de lo transcomplejo. Valor (2010, p. 124), puntualiza que ante toda realidad socio-educativa se debe tomar una postura reflexivito-transdisciplinar-compleja y, para ello, esta autora considera que, se requiere de un proceso de reconstrucción epistemológica y metódica que permita la conexión entre la investigación social y el cambio.

En sintonía con lo anterior, Villegas, (2010, p. 187) afirma que la investigación transcompleja “es asumida como una nueva cosmovisión investigativa de complementariedad que permite la producción de conocimiento complejo”. Dentro de esta nueva postura emergente o forma distinta de interrogar los fenómenos sociales; en particular, el multicultural como un todo dentro del tejido de su singularidad.

Se percibe, entonces que la realidad es única, no repetible; es por ello que, se hace imperioso comprender el lenguaje investigativo con visión compleja, con el firme propósito de disipar los surcos demarcadores que frenan los cambios conceptuales/paradigmáticos sociales que permiten ir más allá y alcanzar la comprensión del otro y su medio.

Todo parte un sistema de convicciones, opina Ruiz (2005, p. 95). En este sentido, la interpretación de cualquier situación problemática se realizará según el filtro personal y se desentrañará de acuerdo al marco epistémico que el investigador ostente para el momento.

La investigación transcompleja, está dispuesta a descubrir el universo cambiante, al romper con lo disciplinar y caminar hacia lo transdisciplinar con la firme intención de captar la realidad mutable con la lupa de lo transcomplejo. Evidentemente, que esto responde a una visión de pensamiento que asume la realidad como algo no estático, sino más bien diacrónico que posibilita la migración entre saberes y que a partir de lo transdisciplinar recupera el saber de lo cotidiano, lo que hace de la realidad una estructura cambiante.
           
La transcomplejidad implica nuevos lenguajes para develar la sociedad cambiante a partir de otras lógicas, por ello, lo transcomplejo invita a repensar estructuras semánticas y establece una ruptura, con los viejos lenguajes investigativos que dan paso a un proceso de construcción y reconstrucción, que desde lo multidimensional e integración de saberes conduce a un lenguaje transcomplejo.
A su vez constituye una propuesta emancipadora y de transformación tanto del ser como de la realidad, que se construye en una relación dialógica que integra paradigmas, abre paso a la incertidumbre, a nuevos significados y al redescubrimiento ontoepistemológico a partir del cual se estructuran nuevos fundamentos de explicación de la realidad que rompen con las verdades absolutas, también denominadas falsedades absolutas, para así relativizar las realidades desde la lógica de lo multivariado y difuso.
            Por otra parte, la constitución del conocimiento desde la perspectiva transcompleja propicia la penetración de los niveles de la realidad, creando así transrelaciones para que aparezcan nuevos significados, otras identidades y otras narraciones que despliegan una aprehensión cognitivo-sensible. Esta última relación impulsa una visión que conjuga lo ontológico con lo gnoseológico, lo objetivo con lo subjetivo, la estética con la investigación.
            Es por ello que la base de este planteamiento pedagógico, en tanto conciencia del conocer, es la comprensión de una nueva forma de construcción del conocimiento que tenga, en el espacio educativo, un espacio para transversalizar las expresiones de la realidad e ir más allá de la forma en la que la misma se presenta.
            Por eso, desde el punto de vista ontológico, la transcomplejidad toma en cuenta cómo la realidad, a través de sus expresiones complejas, se transversa así misma y cómo el sujeto, a través de sus propias sensibilidades, transversa en el pensar todas la implicaciones de lo real. En este sentido, para la transcomplejidad, es necesario acercarse a la realidad como una totalidad constituyente.
Lo complejo es complexus porque se trata del acercamiento a múltiples planos, niveles e implicaciones que van configurando en el pensamiento la proyección de una explicación que se va articulando en los procesos de investigación. Así, lo producente se desarrolla a nivel del pensamiento y toca lo diverso, alejándose de lo constituido y sus posibilidades de cosificación, lo cual permite el desentrañamiento de lo real.
Cabe destacar que al detenerse a reflexionar sobre la perspectiva de la investigación del futuro, es indudable el espacio que ocupa el enfoque integrador transcomplejo, como nueva cosmovisión investigativa, donde las perspectiva investigativas a futuro, implican situarse en un mundo cada vez más complejo, multidimensional e incierto, cuya historicidad es cambiante en sus tramas y en sus manifestaciones fenómenicas, donde la mayoría de los problemas que se vinculan a lo cotidianeidad, han entrado en un nivel de complejidad, interactividad y globalidad cada vez mayor, por lo que no pueden ser tratados reductivamente con modelos de investigación de siglos anteriores.
            Aunado a ello, se pone de manifiesto, la necesidad de asumir nuevas cosmovisiones de complementariedad, en tal sentido el enfoque integrador transcomplejo, es la base. De ahí que algunos hallazgos y logros de una investigación con base en métodos mixtos, se posiciona con miras a responder si esta cosmovisión investigativa puede considerarse una utopía o por el contrario es una realidad en consolidación. A tales efectos se presentan tres escenarios. Una praxeología de la transcomplejidad, los avances en las premisas metodológicas y las jornadas de investigación.
            El primer escenario, está basado en una praxeologia de la transcomplejidad Después de varios años investigando sobre la caracterización del denominado enfoque integrador transcomplejo, en el cual se logra consolidar una concepción de hombre, de realidad, de ciencia, de conocimiento, de relación sujeto - objeto, así como algunas dimensiones paradigmaticas de lo que posteriormente comenzó a llamarse la investigación transcompleja o el inicio la búsqueda de una praxelogia de la investigación transcompleja.
            El segundo escenario, se perfiló en los avances en las premisas metodológicas donde se lograron consolidar cinco premisas metodológicas, en correspondencias con los principios epistemológicos. Estas son: multimétodos, trabajo en equipo, reflexión – acción, diálogo transdiciplinario y nuevo lenguaje. Paralelo a ello, se promovió la aplicación de la transcomplejidad en investigaciones a nivel doctoral, lográndose presentar los avances con base en el enfoque transcomplejo.
            Y el tercer escenario, basado en las Jornadas de Investigación a efecto de este escenario y con el objeto de demostrar la aplicabilidad de las premisas metodológicas de la investigación transcompleja, de seguidamente se reflexiona sobre cada una de esta. Los multimétodos como primera premisa metodológica del enfoque integrador transcomplejo, a juicio de quien escribe, tiene amplias posibilidades de aplicabilidad en el contexto de la investigación en la universidad.
            En este caso, vale citar a Pérez y Alfonso (2016), quien refiere que “la complementariedad de los métodos no solo es posible, si no muy enriquecedora para afinar y hacer más incisiva la capacidad de compresión del investigador” (p. 1)
            Pedagógicamente, el pensar transcomplejo se refiere a que el propio estudiante pueda desarrollar formas de problematizar la realidad, desde diversos encuentros con las implicaciones del saber, con las determinaciones sociales y con la búsqueda de las expresiones intersubjetivas que se entrelazan en función de una realidad en movimiento.


El Docente Transcomplejo
desde una perspectiva contextual Jurídica

Para el abordaje del Docente Transcomplejo desde una visión jurídica se debe hacer el reconocimiento de la interconexión sistémica de todo lo existente, guiado de la visión integradora y complementaria de lo deductivo con lo inductivo, de las ciencias duras con las ciencias blandas y las ciencias del espíritu. Asumiendo la necesidad de trascender la hegemonía dogmática jurídica para transitar en territorios desconocidos del derecho, desde un recorrido que emerge de la ruptura secuencial de la normativa.
En este caso vale citar a Salcedo (2019), quien refiere que “El Docente Transcomplejo es un docente que tiene la capacidad de observar la realidad educativa desde disímiles miradas con libertad del pensamiento, lo que le permite interrogar la realidad de forma distinta para aproximarse a lo que se desconoce, a la que instruye y se imagina, utilizando el pensamiento creativo heurístico para hacer frente a la realidad cambiante del hecho educativo”.
De igual modo la Filosofía Jurídica ha cumplido papeles de diversa índole; en ocasiones el pensamiento filosófico ha servido para suministrar una justificación valorativa del Derecho vigente y métodos encaminados al estudio de este, así como también para ofrecer a la práctica jurídica aclaraciones pertinentes.

En otras ocasiones las más de ellas, el pensamiento jurídico ha servido para abrir nuevos caminos al desenvolvimiento progresivo del Derecho. Unas veces esta misión se ha desenvuelto de modo evolutivo relativamente tranquilo, otras veces ha tomado dimensiones de índole revolucionaria.

El hecho es que si observamos la vida humana y las sociedades en el presente, se advierte que la urgencia,  el prestigio y el influjo efectivo de muchas valoraciones, sobre las cuales se fundaba la existencia humana y la vida social del pasado, han disminuido considerablemente, si es que no han quebrado al menos en parte, no se trata en manera alguna de desechar desde el punto de vista filosófico todas aquellas valoraciones que sirvieron como base de la humana existencia en el pasado.

Es posible, e incluso muy probable, que muchas de aquellas valoraciones conserven idealmente una intrínseca aplicabilidad para el futuro y a través de la transcomplejidad fortalecer estas valoraciones. La historia global del derecho (es decir, de las costumbres sociales, de las instituciones jurídicas, de las leyes escritas, desde sus orígenes hasta nuestros días, siempre ha ido a la par con la historia de la interpretación jurídica, formando una unidad indisoluble.
Es verdad que, en diversas ocasiones, se han hecho, por parte de los legisladores, intentos de prohibir los comentarios e interpretaciones de sus mismas disposiciones ordenando la mera aplicación de dichas disposiciones al pie de la letra; es decir, pretendiendo su inmediata traducción de palabras en hecho.
Entre los órdenes jurídicos de los varios pueblos y de las distintas épocas históricas hay múltiples e importantísimas diferencias; divergen las normas de Derecho Sustantivo, difieren, las reglas de procedimiento, son distintas las valoraciones que inspiran a cada uno de los órdenes Jurídicos Positivos.
Sin embargo, a pesar de todas esas variantes y diferencias, hay un repertorio de problemas que son los mismos aunque hayan cambiado el modo de tratarlos y los intentos de solución. El desenvolvimiento tumultuoso y vertiginoso de nuevos hechos y problemas sociales, no sólo no previsto sino que ni siquiera sospechado por el legislador.
Ha ocurrido que en la práctica jurídica cotidiana, en los tribunales, en las oficinas administrativas y en los bufetes, han surgido urgentes requerimientos a la Filosofía del Derecho, para que suministre aclaraciones satisfactorias sobre estos problemas y ofrezca criterios para tratarlos correctamente.
Hay que reconocer que en la jerarquía axiológica, el Derecho aspira cumplir con la exigencia de la justicia, pero es necesario tener en cuenta valores funcionales como la certeza y seguridad, que se trata de lograr mediante el tipo jurídico de ordenación de la conducta; el Derecho es un "medio espacial" de realizar estos valores y establecer de modo "cierto" y asegurar de manera efectiva.
El Derecho es seguridad en aquello que se considere justo; ahora bien, certeza y seguridad son los valores funcionales que todo Derecho realiza por su mera existencia, sea cual fuere su contenido.



Conclusiones

      Con la transcomplejidad en el espacio educativo se propicia la aparición de significados, identidades y narraciones que apuntan a la búsqueda en lo diverso y de lo diverso, produciéndose un movimiento dialéctico en el que el discurso pedagógico intenta orientar la búsqueda del conocimiento; esta no se repliega a sí misma, no se neutraliza, no se cosifica, sino que adviene en el encuentro con el otro y lo otro de la constitución y explicación de la realidad.
            En lo pedagógico, la transcomplejidad, se presenta como una visión estética que, enmarcada en los distintos contenidos de la realidad, propicia el placer de descubrirlos y construirlos más allá de sus propios cierres y obstáculos epistemológicos. Lo estético a través de los sentidos crea una manera de placer, por tanto, el placer de aprehender la realidad es también un componente de lo transcomplejo y va más allá del conocer; existe, entonces, un disfrute, un goce que se vincula con la curiosidad y al interés.
            Finalmente, la complejidad de la realidad no distancia al sujeto del conocimiento, sino que impulsa al conocer como modo de explorar los diferentes niveles de realidad que sólo se pueden transversar en el pensamiento si se penetra a otra dimensión de complejidad y, por tanto, a otra forma de conocer y transrelacionar la realidad en su movimiento dialéctico.
En consecuencia, el pensar complejo, amplía la posibilidad problematizadora y es entonces cuando se desarrollan las transrelaciones, que representan una nueva manera de transversar lo interno de la realidad y una nueva manera de posicionarse de los espacios de nadie, de aquellos espacios fronterizados, propiciando así un conjunto de transaberes.
            Aunado a ello, el pensar transcomplejo, como pensar humano, es un movimiento cualitativo que penetra en lo indecible, a aquello que la apariencia oculta y que es necesario desentrañar, por ello, hablar de niveles de realidad se constituye en una metáfora del modo de producción del conocimiento que hace énfasis en la voluntad de conocer y en la disposición para penetrar en lo más profundo de la realidad histórico-social.

Referencias
Pérez, L. y Alfonso, N. (2016). Conocimiento, educación y transcomplejidad. Disponible en:
https://www.redalyc.org/html/356/35646429002/

Meza, D. (2014). La Transcomplejidad como opción integradora de saberes. Disponible en:
http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1690-32932014000200001




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